Cuando piensas en el deporte del running y en el material necesario para practicarlo, es mucho más sencillo que en otros deportes. Hay dos elementos principales que los corredores suelen tener en su arsenal: las zapatillas y un reloj deportivo. COROS unió ambos en la actualización de funciones de septiembre de 2024 con la introducción de Gear Tracking.
Con esta nueva función, los deportistas pueden añadir sus zapatillas, bicicletas y otro equipamiento a la app para hacer un seguimiento de su uso. De la misma forma que puedes controlar el cuentakilómetros de tu coche para saber cuándo toca el próximo cambio de aceite, ahora puedes registrar el material que utilizas en tus actividades para ver cuántos kilómetros ha acumulado. Es la herramienta perfecta para saber cuándo debes cambiar tus zapatillas de running.
Al añadir unas zapatillas, puedes establecer un kilometraje inicial y una distancia máxima, además de activar una notificación cuando alcances ese límite. Las zapatillas pueden añadirse manualmente a cada entrenamiento o configurarse para que se asignen automáticamente a un modo de actividad concreto. Por ejemplo, si quieres que un par se asigne a entrenamientos en pista pero no a trail, puedes personalizarlo.

El seguimiento de equipamiento tal y como se muestra en la aplicación móvil de COROS
¿Cada cuánto deberías cambiar tus zapatillas de running?
La vida útil de una zapatilla tradicional de entrenamiento y la de una zapatilla de competición es ligeramente diferente. Una zapatilla de entrenamiento diario o sin placa suele durar entre 480 y 800 kilómetros. En el caso de las zapatillas de competición con placa de carbono, no existe un número mágico que indique cuándo retirarlas. Sin embargo, algunos estudios muestran una disminución de la reactividad cuando se superan las 200 millas (unos 320 km) de uso.
Factores como el tipo de amortiguación, la durabilidad de los materiales, el desgaste de la suela y la antigüedad del modelo influyen en la vida útil de la zapatilla. Sí, la amortiguación puede degradarse incluso si las zapatillas están “nuevas” pero guardadas en la caja durante mucho tiempo. Esto no significa que no puedas comprar el modelo de la temporada pasada en oferta, pero conviene tener en cuenta que puede deteriorarse antes que la versión más reciente.
Si empiezas a notar molestias articulares o una menor sensación de reactividad durante tus entrenamientos, puede que haya llegado el momento de retirar tus zapatillas. La función Gear Tracking en la app de COROS te ayuda a tener controlado en qué punto del ciclo de vida se encuentra cada par.
Rotación de las zapatillas de running
Muchos corredores tienen varios pares de zapatillas y eligen cuál usar cada día en función del entrenamiento previsto. No es imprescindible, pero puede resultar muy útil. Utilizar varios pares a lo largo de la semana hace aún más interesante registrar cada uno en la app. Después de cada entrenamiento, puedes añadir el material utilizado en los detalles de la actividad. Incluso puedes añadir varios elementos si corresponde.

Reducción del riesgo de lesión
Un estudio publicado en PubMed en 2015 mostró que alternar zapatillas puede reducir el riesgo de lesión en un 39%. Esto se debe a que cada modelo provoca un patrón de movimiento ligeramente diferente, variando dónde se distribuye el estrés en el pie y las piernas. En resumen, como el running es un deporte cíclico, introducir variación puede ser beneficioso.
COROS Education: El COROS POD 2 puede proporcionar datos para ayudarte a supervisar tu técnica de carrera y prevenir lesiones. El equilibrio izquierda/derecha mide el porcentaje de tiempo de contacto con el suelo en cada pie. Correr en pista o en trail puede hacer que este valor se aleje de la zona ideal. Si supera el 55%, el riesgo de lesión puede aumentar.
Recuperación de la amortiguación
Otro aspecto importante es que la amortiguación de una zapatilla necesita aproximadamente 24 horas para recuperarse después de un entrenamiento. Durante la carrera, la espuma se comprime en cada apoyo, por lo que necesita tiempo para descomprimirse por completo. Si eres de los que entrenan en días consecutivos, contar con una rotación de dos o más pares permite que cada uno disponga del tiempo necesario para rendir correctamente cuando vuelvas a atártelas.
Si decides no hacer rotación, no pasa nada, pero ten en cuenta que tus zapatillas pueden deteriorarse más rápidamente.
Consejo de entrenamiento: Los resultados del Running Form Test incluyen una métrica llamada “leg spring stiffness” (rigidez elástica de la pierna). Es un gran indicador de la fuerza y reactividad de los tendones del tren inferior al correr, ya que cuanto mejor absorban energía, menor será el riesgo de lesión. Prueba a realizar el test con tu próximo par de zapatillas nuevas y utiliza nuestra guía práctica para interpretar los resultados.

Cómo construir una rotación de zapatillas
Si es algo que te interesa, la buena noticia es que existen zapatillas para cada tipo de uso: desde rodajes de recuperación hasta el día de la competición.
Nuestra recomendación es empezar con una zapatilla de entrenamiento diario. Es un modelo versátil y fiable que puede servir para la mayoría de tus entrenamientos semanales. Si quieres añadir un segundo par, optar por una zapatilla más ligera y orientada a la velocidad es una excelente opción para los días de series o entrenamientos rápidos.
A partir de ahí, si tienes los medios y quieres afinar más tu rotación, puedes incorporar modelos específicos para rodajes de recuperación, entrenamientos en pista, sesiones tempo, etc.
Si dedicas tiempo a integrar una rotación que tenga sentido para ti y prestas atención al momento adecuado para reemplazar tus zapatillas, tus pies y tu cuerpo te lo agradecerán.

/filters:quality(90)/fit-in/970x750/coros-web-faq/upload/images/606253c8652b4009094ae54820185255.png)




