Por primera vez en la historia, el esquí de montaña —skimo— debutó en unos Juegos Olímpicos.

En Estados Unidos, casi 24 millones de espectadores siguieron a diario la cobertura olímpica. A nivel global, se acumularon miles de millones de minutos vistos. Para muchos deportistas de resistencia, fue el primer contacto con un deporte que parece una mezcla entre trail running, series en subida y competición de esquí alpino en bajada.

Pero ¿qué le exige realmente el skimo al cuerpo?

Y, lo más importante para corredores, ciclistas, escaladores y montañeros:
¿Podría ser esta la herramienta de entrenamiento invernal más potente que estás pasando por alto?

COROS recopiló los datos. Vamos a analizarlos.




Primero, ¿qué es el skimo?

Las competiciones de skimo combinan ascensos pronunciados con esquís (usando pieles de foca para el agarre), transiciones rápidas y descensos técnicos y agresivos. Los formatos olímpicos como el Sprint y el Relevo Mixto concentran el esfuerzo en esfuerzos cortos y de altísima intensidad que duran apenas unos minutos por vuelta.

A diferencia del esquí de travesía tradicional, el skimo olímpico no es una prueba de ritmo constante. Se basa en esfuerzos repetidos en el umbral y por encima del umbral, con transiciones técnicas ejecutadas bajo fatiga extrema.

Como explica Anna Gibson:

“No solo necesitas un sistema aeróbico brutal para tener éxito en skimo, también debes dominar la técnica con pieles, el esquí alpino en bajada y las transiciones… todo a máxima velocidad.”

Y ahí es donde se vuelve realmente interesante.




Los datos: el skimo olímpico no da tregua

Utilizando el COROS APEX 4 y el sensor COROS HRM, analizamos los esfuerzos olímpicos de Anna Gibson (EE. UU.), Johanna Hiemer (Austria) y Ana Alonso (España).

Anna Gibson – Relevo Mixto Olímpico


Durante el relevo, la mayor parte de sus tramos se desarrollaron en umbral o por encima. Incluso al inicio de cada turno, tardaba menos de 30 segundos en alcanzar esa zona. Fisiológicamente, soportó picos repetidos de esfuerzo en las transiciones técnicas y en las subidas más empinadas.

Su perfil de frecuencia cardíaca muestra que prácticamente no hubo recuperación real durante su participación: osciló en el umbral de lactato o por encima durante casi todo su turno. Mientras su compañero competía, su frecuencia cardíaca apenas descendía a zona de recuperación durante aproximadamente un minuto antes de volver a entrar en acción.

Ahora comparemos con su actuación en el Campeonato del Mundo de Trail 2025:


MétricaRelevo Olímpico de SkimoMundial de Trail
FC máxima182 ppm180 ppm
FC media176 ppm173 ppm
Duración14:48 (tiempo activo)1:16:26
Tiempo en umbral89% del tiempo activo90% del total
Por encima del umbral4% del tiempo activo5% del total
Impacto mecánicoBajoAlto
Carga técnicaAltaModerada

Más allá de la duración total, los datos son casi idénticos. ¿La conclusión?

Su esfuerzo olímpico en skimo fue fisiológicamente tan exigente como una carrera de trail de nivel mundial, pero con un impacto muscular considerablemente menor.




Johanna Hiemer – Relevo Mixto Olímpico


Los datos de Johanna cuentan una historia similar. Con un umbral ligeramente inferior al de Gibson, su frecuencia cardíaca alcanzó un máximo de 172 ppm en su último turno. Sus datos reflejan claramente las oscilaciones durante las transiciones: detenerse, ajustar el material y volver a acelerar resulta mucho más exigente que mantener un ritmo constante.

Sin embargo, Johanna —también con experiencia en trail— destaca las ventajas del skimo:

“El trail running tiene un impacto mucho mayor, especialmente en las articulaciones… En el esquí de travesía el impacto es mucho menor, pero en términos de resistencia de fuerza es un estímulo diferente.”

En otras palabras:

  • Trail = alta exigencia aeróbica + alto impacto
  • Skimo = alta exigencia aeróbica + bajo impacto

Para deportistas de resistencia que buscan mejorar su motor aeróbico sin generar una fatiga excesiva, esto puede ser una solución ideal.




Ana Alonso – Sprint Olímpico


Ana logró la medalla de bronce en el sprint individual. Este formato es más corto que el relevo, lo que implica una intensidad todavía mayor.

Su frecuencia cardíaca media fue de 185 ppm, alcanzando un pico de 191 ppm. La intensidad del sprint demuestra que el skimo no es solo trabajo en umbral: si el entrenamiento lo requiere, puedes acercarte al máximo rendimiento sobre esquís.




El precedente de una leyenda

El atleta de montaña Kilian Jornet lleva años utilizando el skimo como herramienta invernal para aumentar su forma física reduciendo el estrés sobre el cuerpo. Gran parte de su preparación fuera de temporada se basa en el skimo, y es en invierno cuando su Base Fitness alcanza algunos de sus valores más altos. Kilian analiza esta estrategia en profundidad en su filosofía de entrenamiento cruzado.

Su distribución habitual por zonas durante el entrenamiento de skimo muestra:

  • Gran volumen en Zona 2
  • Tiempo significativo en Zona 4
  • Daño neuromuscular mínimo comparado con las bajadas corriendo

La comparación de datos en la app COROS revela un patrón claro:
Los bloques invernales de skimo suelen coincidir con aumentos marcados en la base aeróbica.

Para atletas con temporadas largas, esto es clave.




Anna Gibson: un caso de transferencia

Anna empezó a competir en skimo pocos meses antes de los Juegos. En una sola temporada pasó de corredora de trail a olímpica en skimo, logrando un cuarto puesto mundial en el relevo.

Reflexiona así:

“El skimo me ha enseñado a creer en mí de una forma nueva… He aprendido que la evidencia no es el ingrediente necesario: lo es la CREENCIA.”

No todos pueden convertirse en olímpicos en un año, pero su caso demuestra que existe una transferencia clara entre el skimo y otros deportes de resistencia. No empiezas desde cero.

Desde el punto de vista fisiológico, el estímulo fue prácticamente equivalente al de su entrenamiento habitual. Y de cara a 2026, podría afrontar la temporada de trail más fuerte que nunca.




Por qué el skimo puede ser el off-season perfecto

De las entrevistas con Anna Gibson, Johanna Hiemer y Ana Alonso emerge un patrón común:

1. Gran desarrollo aeróbico: las subidas repetidas en umbral mejoran el VO2 máx y la tolerancia al lactato.

2. Menor impacto musculoesquelético: sin el castigo constante de las bajadas corriendo.

3. Exigencia técnica: transiciones y descensos afinan coordinación y concentración.

4. Estímulo novedoso: el cuerpo se adapta mejor cuando el estímulo es diferente. El skimo entrena los mismos sistemas, pero con mayor eficiencia.

5. Crecimiento psicológico: competir al máximo nivel exige confianza y resiliencia.

Como resume Ana Alonso:

“Solo dependes de ti… y lo valoras mucho más cuando alcanzas la cima y disfrutas el descenso.”




¿Qué significa esto para ti?

Los datos olímpicos demuestran que puedes pasar mucho tiempo en umbral y por encima con un coste mecánico menor que corriendo. Eso cambia la forma en que deberíamos estructurar el invierno.

Si eres trail runner, ciclista gravel, escalador o atleta de montaña, el skimo puede convertirse en un bloque aeróbico de alto estímulo y bajo impacto. No se trata de sustituir tu deporte principal, sino de reforzar el motor mientras reduces el desgaste.


El invierno limita muchos deportes al aire libre y puede hacer que el entrenamiento sea menos eficiente. El skimo, en cambio, está diseñado para el frío: genera un gran estrés aeróbico con menos impacto, se adapta mejor al clima y permite dar descanso a articulaciones y tejidos.

Con herramientas como el COROS APEX 4, el COROS HRM y la app COROS, puedes monitorizar tu Base Fitness y tu estado de entrenamiento para asegurarte de que avanzas en la dirección correcta.

Si lo haces bien, cuando llegue la primavera volverás a tu deporte principal con un motor aeróbico más potente y un techo de rendimiento más alto.




La perspectiva global

El debut olímpico del skimo lo puso en el foco mediático. Pero para muchos atletas, lo realmente importante es lo que este deporte provoca en el cuerpo.

Los datos muestran que el esfuerzo olímpico en skimo iguala en intensidad a un Mundial de Trail, reduciendo al mismo tiempo la carga mecánica. Para atletas de élite, eso significa progresar sin romperse.

¿Y para el resto?

Puede que sea la decisión de entrenamiento más inteligente del invierno.

Si sientes curiosidad, explora tus datos en la app COROS y plantéate subir a la montaña esta temporada.

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